martes, 5 de junio de 2012

Seguir luchando

Comentario realizado sobre un artículo publicado del blog "La revuelta sin respuesta", en el que se trata la enésima proposición para hacer de Valladolid la capital  de esta aberrante Comunidad:

Quieren ser la capital oficialmente (de manera oficiosa ya lo es aunque nos duela) para poder mirarnos más aún por encima de hombro, humillarnos, despreciarnos con más ganas si cabe y enseñar el título oficial capitalino a madrileños, barceloneses, valencianos..., para que les dejen de considerar provincianos y  pasear su oronda barriga creada a base de expoliar, esquilmar y desangrar al País Leonés y a Castilla,  por sus grandes avenidas capitalinas, mientras los míseros leoneses nos seguimos avergonzando de defender a nuestra tierra. Ellos defienden su interés y si consiguen darnos la puntilla pues mejor para ellos, habrán conseguido que la infamia y la injusticia prevalezcan sobre la razón y la dignidad. Habrán ganado una batalla más y casi la guerra. La única esperanza que me queda, es que todos los fascistas fanáticos del mundo han sido derrocados y han pagado por sus fechorías. Espero que estos que padecemos nosotros no sean una excepción. Hay que seguir luchando, no queda otra. La única guerra que se pierde es la que se abandona. Imperios tan grandes como el romano, el musulmán o el francés, al final fueron derrotados y expulsados de estas tierras ¿Van ser menos estos trepas, amancebados, incultos, inútiles y cobardes que sólo se sustentan por el apoyo del escaso capital que por aquí circula y por unos  medios de comunicación tan mercenarios como miserables? No somos muchos los que resistimos pero estoy convencido que somos el germen de la libertad que se acabará consiguiendo para el País Leones más pronto que tarde. Somos menos pero somos mejores y defendemos una causa justa y digna, por eso acabaremos imponiéndonos a los filibusteros que ahora sonríen complacidos del éxito que tienen sus fechorías, pero..., quien ríe último ríe mejor y eso estoy convencido que vamos a ser los leoneses y los castellanos cuando acabemos derrocando a los tiranos que ahora están subidos en su pedestal hecho con las lágrimas y el sudor de los dos pueblos.