sábado, 14 de febrero de 2009

Panfleto del régimen

El Diario de León cada día pone una censura más feroz, a todo aquello que esté en contra de esta autonosuya castellanopecelana. Este Barquero leonés, ha intentado expresar su opinión acerca de los actos preparativos de la conmemoración del León Real, y a pesar que los comentarios, eran breves y sin exabrupto alguno, han sido censurados. Este periódico es ya un instrumento más del rodillo Vallisoletano. Desde esta modesta tribuna, le propongo a los responsables de esta publicación, que contraten a Morano, De Francisco, Otero, Luis del Olmo, Martín Villa, Zapatero, Carrasco, al rector de la ULE..., como columnistas y así todos juntines, alabando a Castilla y llamandonos paletos a los que nos negamos a bajarnos los pantalones, se lo iban a pasar de p.madre.¿Es que no hay nadie en León, con el suficiente poder y dinero, para crear un medio de comunicación libre y que no se deje influenciar por el dinero de los junteros? Yo personalmente creo que no, que para tener ese poder y dinero, una de dos o te humillas y te sometes a la tiranía castellanopucelana o te vas de León.

2 comentarios:

canxeco dijo...

La crónica de león es repugnante. Lo de este fin de semana es inolvidable. Y luego se enriquecen haciendo de series de nuestros ríos. Por cierto el ultimo en del sella es un reportaje del valle de sajambre. No pronuncian ni una vez la palabra león. Vergonzoso!!!

El barquero leonés dijo...

La verdad es que si. la Crónica si cabe es todavía peor que el Diario. El haber colaborado en la elaboración de serie de los rios, es uno de los pocos lunares negros que Ricardo Chao tiene en su historial leonesista, aunque con el paso del tiempo, con sus acciones ha corregido con creces este, en mi opinión, grave error.Por lo demás,el periodismo no suele ser una profesión cacterizada por su dignidad y entereza. Por desgracia los medios de comunicación están controlados por los poderosos y esta gente no ve más allá del dinero. El periodista honesto suele acabar doblegándose, si quiere sobrevivir en ese mundo tan mezquino.