sábado, 18 de abril de 2009

Inocente publicidad

La muchas veces denostada publicidad, que en ocasiones actúa como necesario medio difusor, de las más diversas innovaciones y acontecimientos que en el mundo se producen, cuando es utilizada por los políticos se convierte en una formidable arma que, con demasiada frecuencia, se usa para defender oscuros y perversos intereses.
Por una parte, es habitual ver como se incluyen anuncios institucionales, en los diferentes medios de comunicación, donde con asiduidad sale el nombre del organismo de turno, y poco más. Con los tiempos de crisis que vivimos, esos anuncios sin finalidad aparente alguna, se siguen manteniendo. Que se promocione una comarca, la cultura, la naturaleza…, me parece excelente por aquello del turismo, y para animarnos a enriquecer nuestra mente, pero pagar con el dinero de todos, espacios publicitarios donde lo único ( o casi) que se dice en ellos es “Diputación de León”, “Ayuntamiento de León”…, me parece un derroche de nuestro dinero, absurdo e inadmisible. Todos debemos tener muy claro, que esta publicidad aparentemente inútil e inofensiva, es un instrumento descomunal, que puesto al servicio de los poderosos y sus serviles, compra voluntades, corrompe conciencias, y sirve para domesticar a los pueblos.
Por otra parte, está la publicidad intencionada, estilo Fundación Villalar, que también pagamos todos, y que es un atentado a la inteligencia y a la dignidad humana, y no puede ser calificado de otra manera, que de terrorismo cultural, económico e identitario. Se despilfarra una fortuna en borrar de la memoria colectiva de los leoneses, nuestra señas de identidad, en instaurar una realidad ficticia, y en hacernos creer que desaparecer bajo la tiranía castellanopucelana, es lo mejor que nos ha pasado en nuestra milenaria historia.
Desde aquí les digo a todos estos nuevos y viejos aprendices de caudillos que se equivocan, que al pueblo se le puede engañar un tiempo, pero no eternamente, que al final la verdad y la justicia siempre resplandecen, no importa el tiempo que transcurra. Al pueblo leonés le digo, que cada vez que tengamos la oportunidad de mostrar a estos mercenarios del poder, que no nos engañan, lo hagamos sin pudor, de buenas y pacíficas maneras, pero con firmeza, para demostrarles que el pueblo, a pesar de sufrir continuamente sus artimañas y embustes, no se rinde, ni se rendirá jamás.

1 comentario:

canxeco dijo...

he estado en leon estas fiestas y me he dado cuenta de una cosa: HAY MUCHO CONFORMISMO MUCHO Y, COMO DICES BARQUERO, CON TANTA PROPAGANDA HAY QUE DEJARSE LA PIEL Y CONVENCER UNO A UNO. UN SALUDO