miércoles, 11 de marzo de 2009

Vanidades

La polémica surgida con el leonés, el asturleonés, el bable o como rayos se llame no es más que una discusión, por el momento, casi estéril para el futuro de nuestra Región. Lo que yo tengo claro, es que en León existió y existe una lengua, que está a punto de desaparecer, y que la Junta Castellanopucelana y sus secuaces, no van a hacer nada para conservar y potenciar algo que sea patrimonio cultural leonés, y menos esto que nos diferencia claramente de su amada Castilla, y más concretamente de su capital Vallisoletana. Por lo tanto, lo primero que se debe hacer es aunar esfuerzos, para deshacernos del principal enemigo que tiene nuestra cultura, es decir la Junta, y después, una vez libres, ya habrá tiempo de discutir sobre lo humano y lo divino respecto a nuestra Región. Lo que hace Abel está bien (aunque debería hacer muchísimo más por León), lo que hace La Caleya está bien, todo lo que se hace con buena fe y en beneficio de León está bien. Lo que sobra en León son los personalismos y las ansias de figurar más que el vecino. La controversia que se ha generado a cuenta de un curso de leonés en Ponferrada, da una muestra clara de cómo está el leonesismo en la actualidad, es decir, dividido y lleno de ególatras vanidosos. Yo creo que aunque existen muchos grupos de opinión (Abel, Plataforma proidentidad, Comunidad Leonesa, La Caleya…), y prestigiosos intelectuales defendiendo a nuestra tierra, esta defensa adolece de un proyecto serio, con el que estemos todos unidos como una piña. Y sin este proyecto que nos aglutine a todos, la lucha contra un enemigo tan poderoso y feroz, será en vano. Todos podemos tener nuestra opinión sobre la forma de tratar ciertos asuntos, pero lo básico es que estemos todos unidos, y que no se produzcan guerras civiles, entre leonesistas, porque eso nos debilita tanto, que a los junteros les está siendo muy fácil no dejar piedra con piedra, en esta vieja y ya muy esquilmada Región. Lo que hay que hacer es echar al ocupa explotador de nuestro edificio, y después reconstruir nuestra identidad desde la pluralidad y el consenso. El viejo dicho “la unión hace la fuerza” tiene en la actualidad para el leonesismo, mas vigencia que nunca.

4 comentarios:

canxeco dijo...

sencillamente eso!! no nos podemos permitir ese lujo

Amurrinare dijo...

Estoy de acuerdo en que hay que estar unidos y que lo principal es quitarse de encima al invasor. Respecto al curso me molesta que se denomine "de asturleones" sencillamnete porque en Asturias a la lengua no la llaman asturleones sino asturiano, entonces por que en Leon no es leones? porque siempre hemos de llevar un apellido? somos simplemente LEONESES.

Alfredo Alvarez dijo...

Lo peor es que ya casi todos los leoneses hablan acastellanado, por no decir castellano con acento.

El barquero leonés dijo...

Las disputas sólo debilitan a quienes las mantienen. El leonés, es una parte más de nuestro rico patrimonio cultural, y la mejor manera de defenderlo es creando una autonomía propia, donde se pueda debatir, de verdad, y de manera constructiva todo lo relacionado con nuestra identidad como pueblo. La lucha resulta dura y penosa, y sólo con una unión firme e inquebrantable, tendremos alguna posiblidad de conseguir nuestro objetivo.